Minería

OPINIÓN: Patentes mineras: reglas más claras para fortalecer el desarrollo de nuestra minería

Miércoles, 4 noviembre 2026.-     14:13 pm

Por Jorge Astudillo Godoy Seremi de Minería

El fortalecimiento de la minería requiere inversión, certeza jurídica y condiciones que permitan desarrollar la actividad productiva de manera sostenible. Pero también exige reconocer las distintas realidades que conviven en nuestro sector, especialmente las dificultades que enfrentan la pequeña y mediana minería para mantener sus operaciones y proyectar su crecimiento.

En esa dirección, el proyecto de ley que simplifica el régimen de patentes mineras, despachado por el Congreso Nacional el pasado 28 de octubre, constituye un avance significativo y una señal concreta del compromiso del Gobierno del Presidente José Antonio Kast con el desarrollo de nuestra principal actividad económica.

Esta reforma aborda una problemática que venía generando importantes dificultades para los titulares de concesiones mineras, particularmente por el incremento de los costos asociados a la patente progresiva, que podía alcanzar hasta 12 UTM por hectárea. Su eliminación y el establecimiento de una tasa general fija de 0,4 UTM por hectárea para las concesiones de explotación sujetas a este régimen, permiten avanzar hacia un escenario de mayor previsibilidad y menores cargas económicas.

Sin embargo, el impacto más relevante de esta iniciativa está en las oportunidades que abre para la pequeña minería y la minería artesanal. La ampliación de las superficies que pueden acceder a patentes rebajadas, la extensión de determinados beneficios de dos a cinco años y la simplificación de requisitos administrativos son medidas que reconocen las particularidades de estos productores y sus necesidades de continuidad operacional.

Asimismo, se incorpora un régimen especial de patente rebajada por cinco años para productores de hasta 500 hectáreas que desarrollen trabajos mineros, estén empadronados en ENAMI u otro poder de compra reconocido y cumplan las condiciones establecidas en la ley. Se trata de una medida que puede contribuir a dar mayor estabilidad a quienes mantienen una actividad productiva efectiva y necesitan condiciones más favorables para seguir creciendo.

A ello se suma la ampliación de las causales para acceder a la patente rebajada de 0,1 UTM por hectárea, incorporando la exploración y contemplando situaciones vinculadas al desarrollo de proyectos que cuentan con una Resolución de Calificación Ambiental vigente o se encuentran en evaluación ambiental, conforme a los requisitos legales.

Otro aspecto importante es la postergación hasta el 28 de febrero de 2027 del pago de las patentes correspondientes a 2026, junto con el aplazamiento de los remates asociados. Esta medida entrega un margen adicional para que los titulares puedan cumplir sus obligaciones y regularizar su situación. Es importante precisar que se trata de una postergación y no de una condonación de las obligaciones de pago.

Desde la Región de Antofagasta, donde la minería constituye un motor fundamental de nuestra economía, conocemos la importancia de generar condiciones que permitan que esta actividad continúe desarrollándose en sus distintas escalas.

Nuestra región no solo concentra grandes operaciones mineras, sino también pequeños productores, trabajadores, emprendedores y proveedores que forman parte de una cadena productiva que genera empleo, dinamiza las economías locales y aporta al desarrollo de nuestros territorios.

Por eso, avanzar hacia un régimen de patentes más simple, previsible y equilibrado es también una manera de fortalecer el ecosistema minero regional. No se trata únicamente de reducir costos, sino de eliminar barreras innecesarias, facilitar la exploración, incentivar la actividad productiva y entregar mejores condiciones para que nuevos proyectos puedan desarrollarse.

Como Seremi de Minería, valoramos esta reforma porque reconoce que el desarrollo de la minería debe construirse considerando a todos sus actores. Una industria sólida necesita grandes inversiones, pero también requiere una pequeña y mediana minería con posibilidades reales de mantenerse, modernizarse y proyectarse en el tiempo.

El desafío ahora es que estos cambios se traduzcan en beneficios concretos para los productores. Para ello, será fundamental mantener una adecuada difusión de la nueva normativa, orientar a los usuarios y coordinar el trabajo con los organismos competentes, de manera que quienes pueden acceder a estos beneficios conozcan sus requisitos y puedan ejercer oportunamente sus derechos.

Fortalecer la minería significa generar oportunidades, entregar certezas y reconocer el aporte de quienes, desde distintas escalas, hacen posible el desarrollo de esta actividad. Con reglas más claras y mejores condiciones, avanzamos hacia una minería más competitiva, inclusiva y con mayor capacidad de contribuir al futuro de la Región de Antofagasta y de Chile.

 

 

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