
Viernes, 30 octubre 2026.- 22:40 pm
La seguridad de nuestras fronteras exige preparación, conocimiento del territorio y una constante actualización de las capacidades policiales. Bajo esta premisa, Carabineros de la Zona de Antofagasta desarrolló una nueva versión del Curso de Rastreo Táctico Fronterizo, instancia de perfeccionamiento destinada a fortalecer el trabajo especializado de las patrullas encargadas de resguardar los límites del país.
Así lo explicó el comandante Ariel Campos, subprefecto fronterizo de El Loa, quien destacó que esta capacitación forma parte de un proceso de reentrenamiento permanente del personal que cumple funciones en el altiplano, considerando tanto los desafíos de seguridad como las exigentes condiciones en que se desarrolla la labor policial. En este sentido, señaló que «nuestros Carabineros de frontera cumplen una función fundamental en la protección de nuestro territorio y para ello es indispensable mantener una preparación constante», especialmente en sectores donde se pueden alcanzar alturas de hasta 6.000 metros sobre el nivel del mar y temperaturas que descienden a los 25 grados bajo cero.
La instrucción, realizada en el sector de la Tenencia Ollagüe (F), estuvo a cargo de dos instructores de Tracker’s Nature Academy, organismo especializado en la formación de rastreadores tácticos en ambientes agrestes, dando continuidad al proceso formativo desarrollado el año anterior.
Al respecto, el comandante Campos explicó que el rastreo táctico constituye una herramienta que permite fortalecer las capacidades de detección y respuesta frente a actividades vinculadas al crimen organizado transnacional, como el tráfico de drogas, el contrabando, el ingreso ilegal de armas, la salida de vehículos robados y los desplazamientos por pasos no habilitados.
En este contexto, destacó que «una huella, el paso de un vehículo o una alteración en el terreno pueden entregar información importante para orientar nuestro trabajo policial», de ahí la importancia de reforzar permanentemente estas competencias, especialmente en una frontera tan extensa y compleja como la de la Región de Antofagasta.
Salvar vidas

Sin embargo, el oficial destacó que estas competencias no sólo están orientadas a enfrentar delitos transnacionales, sino que también cumplen un papel fundamental en las operaciones de búsqueda y rescate de personas extraviadas en sectores cordilleranos y altiplánicos. Sobre este punto, explicó que «las mismas capacidades que utilizamos para detectar desplazamientos asociados a actividades ilícitas también nos permiten encontrar a personas que se han extraviado», advirtiendo que, debido a las condiciones geográficas y climáticas de la frontera, una emergencia de este tipo puede transformarse rápidamente en una situación de riesgo vital.
Esto, considerando que una persona extraviada en zonas de gran altitud puede verse expuesta al mal de montaña, hipotermia y otras complicaciones derivadas de las bajas temperaturas y de las dificultades de acceso, condiciones que, sin asistencia y evacuación oportunas, pueden llegar a ser fatales. En ese sentido, destacó que «no se trata solamente de fortalecer nuestras capacidades policiales, sino también de contar con más herramientas para salvar vidas».
Respecto del desarrollo del curso, el comandante Campos detalló que el programa contempló tres etapas complementarias que fueron la instrucción teórica, ejercicios prácticos y simulacros operativos, permitiendo a los participantes actualizar sus conocimientos y aplicarlos en situaciones que reproducen las exigencias propias del servicio fronterizo.
Entre las materias abordadas destacan la identificación e interpretación de huellas de personas y vehículos, el reconocimiento de señales de presencia humana, la observación del entorno, el registro de evidencias y la planificación de operaciones de rastreo.
La capacitación también consideró ejercicios de seguimiento en distintos tipos de terreno, actividades nocturnas y procedimientos de coordinación entre patrullas, poniendo especial atención en la seguridad del personal durante las operaciones.
Sobre la importancia de mantener este tipo de instrucción, el oficial explicó que el rastreo requiere observación, experiencia y práctica constante, por lo que el reentrenamiento permite perfeccionar habilidades que los Carabineros de frontera ya poseen y complementarlas con nuevos conocimientos, destacando que «la tecnología es una herramienta importante, pero también lo es la capacidad del personal para leer e interpretar lo que el terreno nos está mostrando».
En esta nueva versión participaron funcionarios de la 2ª Comisaría de San Pedro de Atacama (F), Tenencia Ollagüe (F) y los retenes fronterizos de Ascotán, Toconce, Tocorpuri, Toconao y Socompa.
Finalmente, el comandante Ariel Campos destacó que la seguridad fronteriza no depende únicamente de la presencia policial, sino también de la preparación de quienes cumplen esta misión, señalando que «continuamos fortaleciendo las capacidades de nuestros Carabineros, tanto para enfrentar las amenazas del crimen organizado como para acudir en ayuda de quienes lo necesiten», reafirmando así el compromiso institucional con la protección de las personas y el resguardo de la soberanía nacional.




