“Por la Patria, con potencia y ciencia”, 105 años de la Escuela de Artillería

Jueves, 28 mayo 2026.- 20:38 pm
El 27 de mayo, la Escuela de Artillería cumplió 105 años, desde su creación, se ha consolidado como el instituto formador del arma, cumpliendo un rol destacado en la preparación, perfeccionamiento y especialización del personal vinculado al apoyo de fuego y la conducción táctica de operaciones terrestres.
En sus aulas se forman oficiales y suboficiales, que posteriormente se desempeñarán en unidades operativas de la Fuerza Terrestre, aportando conocimientos técnicos, doctrinarios y de liderazgo para el cumplimiento de las misiones institucionales.
La instrucción y entrenamiento de los integrantes del arma de Artillería es una de sus principales misiones, en la cual se destacan los períodos de instrucción a los cursos básicos y a los cursos avanzados de oficiales y suboficiales de esta arma.
Dentro de su oferta académica destaca el Curso Avanzado para Suboficiales de Armas, requisito para el proceso de ascenso, instancia orientada a potenciar competencias profesionales en áreas táctico- técnicas y de asesoría. El programa contempla materias como ética, planificación de los apoyos de fuego, proceso de conducción de tropas, control de gestión, operaciones militares distintas a la guerra y gestión administrativa, consolidando una preparación integral acorde a las exigencias del servicio moderno.
Junto con su misión formadora, el instituto ha avanzado en la incorporación de nuevas tecnologías aplicadas al entrenamiento operacional. A través del Centro de Entrenamiento de la Escuela de Artillería (CEART), se han integrado herramientas como aeronaves no tripuladas (drones) y la aplicación Team Awareness Kit (TAK), tecnologías que permiten optimizar la observación, adquisición de objetivos, coordinación táctica y control del entrenamiento, incrementando la precisión, seguridad y eficiencia en escenarios de instrucción.
A ello se suma el entrenamiento práctico que desarrolla el Grupo de Artillería N.° 11 “Aldunate”, unidad dependiente de esta escuela, cuyos integrantes ejecutan periódicamente ejercicios en terreno orientados a consolidar procedimientos tácticos, incluyendo desplazamientos diurnos y nocturnos, cambios de posición, empleo de distintos tipos de fuego y técnicas de combate específicas.
No obstante, esta escuela mantiene una estrecha relación con la comunidad, donde reciben delegaciones de colegios, entidades de educación superior y distintas organizaciones de la sociedad. Como también, de apoyo a hogares de ancianos y el que brinda la sección Veterinaria.
Su Director, el Coronel Álvaro Inostroza A., explicó que la Escuela de Artillería “cumple un rol fundamental en la formación y entrenamiento de los hombres y mujeres del arma de Artillería del Ejército de Chile, contribuyendo directamente al alistamiento operacional y a las capacidades de defensa del país”.
En esa dirección, añadió: “Nuestra misión no solo considera la enseñanza doctrinaria y técnica propia del arma, sino también la formación integral de líderes militares preparados para enfrentar escenarios cada vez más complejos, dinámicos y exigentes. En ese sentido, la Escuela aporta
permanentemente al desarrollo doctrinario, a la modernización de capacidades y a la integración de nuevas tecnologías aplicadas al combate y al entrenamiento”.
Sus orígenes
A través del Decreto Guerra N.° 1.231 del 27 de mayo de 1921, se estableció la necesidad de las escuelas de tiro de infantería, de artillería y de gimnasia para que los oficiales y suboficiales del Ejército puedan perfeccionar su instrucción teórica y práctica.
Se organiza en el fundo “El Culenar”, ubicado en la Provincia de Talca, la Escuela de Tiro y Gimnasia, la cual dependía del Inspector General del Ejército, cargo que fue reemplazado por el Comandante en Jefe del Ejército.
El 26 de febrero de 1924, mediante un decreto supremo se integra a la Escuela de Artillería el Grupo de Artillería “General Aldunate”, como Grupo del Regimiento de Artillería de la Escuela de Tiro, con asiento en la ciudad de Linares, perteneciendo a la Escuela en Talca.
El 29 de octubre de 1924, el instituto formador toma su nombre definitivo: “Escuela de Artillería”. Mientras que, en 1925, se traslada a Linares, siendo autorizados para usar el primer estandarte obsequiado por la ciudad.
Cabe destacar que, el principal desafío de la Escuela de Artillería es continuar evolucionando, sin perder su esencia, y manteniendo sus tradiciones. debido a que, en la guerra, la tecnología y los escenarios operacionales cambian con gran rapidez, exigiendo adaptar permanentemente sus procesos docentes, doctrinarios y de entrenamiento.
En ese sentido, junto con la modernización tecnológica, existe un desafío aún más importante, continuar formando mujeres y hombres con vocación de servicio, liderazgo, disciplina y sentido ético, capaces de actuar profesionalmente en escenarios complejos y al servicio del país.




