Día Mundial del Cáncer de Ovario: Maternidad post cáncer, una realidad
Diversos tratamientos permiten optar a la maternidad después de haber enfrentado un tratamiento contra el cáncer. ¿Lo fundamental? Actuar a tiempo.

Jueves, 7 mayo 2026.- 20:43 pm
Vitrificación de ovocitos, congelación del tejido ovárico, trasposición de ovarios, protección médica de las gónadas y maduración in vitro de ovocitos (MIV), son técnicas que permiten la preservación de la fertilidad en pacientes con cáncer.
En el marco del Día Mundial del Cáncer de Ovario, cabe recordar que una de las principales inquietudes que enfrentan las pacientes tras el diagnóstico -más allá de su salud inmediata- tiene que ver con su futuro reproductivo, ya que, durante años, la única información que se manejaba era que los tratamientos oncológicos como la quimioterapia o la radioterapia implicaban, en muchos casos, la pérdida de la fertilidad.
Hoy los avances en medicina reproductiva han cambiado este escenario. El doctor Rodrigo Carvajal, especialista en medicina reproductiva de IVI Santiago, destaca que “gracias a la ciencia ahora podemos preservar la fertilidad antes de iniciar un tratamiento contra el cáncer, lo que abre la puerta a concretar el deseo de ser madre una vez superada la enfermedad”.
La decisión de preservar la fertilidad debería meditarse en el momento del diagnóstico en estrecha colaboración con el especialista que va a tratar a la paciente, y teniendo en cuenta diversos factores:
· Riesgo de esterilidad: Conocer el tipo de tratamiento al que va a ser sometida la paciente, edad y reserva ovárica.
· Pronóstico: Las probabilidades de supervivencia son claves a la hora de decidir someter a una mujer a este tipo de tratamientos de preservación de la fertilidad.
· Riesgo de retrasar el inicio del tratamiento oncológico: Algunos cánceres requieren un tratamiento inmediato, por lo que no se podría realizar una estimulación ovárica que retrase el inicio de este tratamiento.
· Riesgo de los tratamientos hormonales: Algunos cánceres crecen por la acción de las hormonas, entonces, una estimulación ovárica estaría desaconsejada.
Si la paciente puede ser candidata a la preservación de la fertilidad, se debe escoger la mejor opción. En este caso, una de las principales técnicas es la vitrificación de ovocitos, que consiste en la congelación de los óvulos a muy bajas temperaturas, manteniendo sus propiedades intactas hasta el momento en que la mujer decida utilizarlos.
“Este tipo de intervención resulta especialmente relevante en pacientes oncológicas, pero requiere estimulación ovárica y esto significa retrasar el inicio de la quimioterapia 3 semanas en general. Por eso, es importante actuar con rapidez, antes de iniciar la terapia contra el cáncer, evaluando junto al equipo médico la mejor estrategia sin interferir en el tratamiento principal”, explica el especialista de IVI.
Además, existen otras alternativas como la Ovariopexia, que consiste en trasladar los ovarios fuera del campo de irradiación; la Vitrificación de Embriones, y la Criopreservación de la Corteza Ovárica, técnica experimental que consiste en extraer el tejido ovárico para reimplantarlo después del tratamiento gonadotóxico y que es ideal para cánceres, cuando el tratamiento no puede ser pospuesto, o en pacientes prepúberes.
“Los resultados respaldan estos avances, y este progreso no solo representa un logro médico, sino también un cambio en la manera de enfrentar el cáncer. Hoy, el diagnóstico ya no implica renunciar automáticamente a la maternidad. Por el contrario, las pacientes pueden proyectar su vida más allá de la enfermedad, con la posibilidad real de formar una familia”, agrega el doctor Carvajal.
En este Día Mundial del Cáncer de Ovario, el mensaje es claro. La tecnología reproductiva, de la mano de equipos médicos especializados, permite que la esperanza de ser madre siga vigente incluso en los momentos más complejos. Informarse a tiempo y conocer las opciones disponibles puede marcar la diferencia.




