Calama

EL VALOR DE VER: BANKSY- EL MENSAJE DE SU NUEVA ESCULTURA

Lunes, 4 mayo 2026.-

Por:

Carlos Cantero, Geógrafo y Doctor en Sociología

Escribo esta columna conmovido por una forma de expresión artística disruptiva y pacífica, de gran impacto mediático, con profundidad y alcance global-local, una poderosa imagen, de valor simbólico universal. Cualquier parecido con la realidad no es coincidencia, es clara y directa intencionalidad, frente a la realidad que golpea la sociedad.

Se trata de una escultura instalada en el centro de Londres, en la plaza Waterloo, la noche del 28 de abril, sin autorización. Su simbolismo es potente, actual y de vigencia global. Representa una persona con traje, que avanza levantando una bandera, la que flamea al viento, cegándole al tapar sus ojos, sin embargo, el individuo avanza temerariamente, sin ver y sin consciencia de estar dando un paso al vacío, reflejando la falta de discernimiento, de peligro sin medir consecuencias.

La autoría es de Banksy, un famoso artista urbano británico, pero, del que curiosamente, nadie sabe -con certeza- quién es, pues mantiene su identidad secreta. Actúa fuera del mundo tradicional del arte, ajeno a militancias políticas. Se le considera un crítico de la sociedad y del «establishment», en general.

Usa como expresión el arte en las calles, para la crítica de sentido sociocultural, representando el extravío del sentido de vida. Son mensajes contra la deshumanización, el consumismo, las guerras, las desigualdades. En su lenguaje artístico, satírico y transversal, les da a conservadores y liberales; a la izquierda y derecha; creyentes y no creyentes.

Su lenguaje metafórico o simbolismo gráfico tiene distintos alcances, perspectivas e interpretaciones, en el contexto histórico actual, particularmente en un mundo polarizado, con una cultura binaria y un tiempo marcado por un alto relativismo ético.

En este caso critica las cegueras y lealtades a banderas que nublan la visión: ideologismos, dogmatismos y fundamentalismos, que limitan o eliminan el juicio propio, llevando a la persona a obedecer fanáticamente, perdiendo su individualidad y sus valores de vida. Constituye una metáfora de gran espectro, sea por ideologías o creencias. Simboliza fanatismo, ambición, ignorancia, lenidad, banalidad, permisividad. Es una crítica social al inmediatismo y la superficialidad, a las personas que se privan del pensamiento crítico, de reflexión propia y profunda.

Ampliar la perspectiva de análisis hace que la crítica sea más profunda y de mayor espectro. con transversalidad política, también de las creencias dogmáticas (ciegas), asumidas como verdades absolutas e incuestionables, en cualquier otro ámbito. En general, todo lo que lleve a actuar sin pensar en si y el otro (alteridad). Alcanza a la banalidad y la normosis, la cultura Pop y su exhibicionismo, la falta de reflexión y conversación respecto del vacío al que nos dirigimos. Aplican también las cuatro “G”: Generación o edadismo aquellas discriminaciones por la edad; Género, sesgos o abusos por cuestiones en torno al sexo (biológico) en la dimensión socio-cultural o de identidad personal; Gustos o las opciones de la subjetividad en distintas dimensiones del ser, estar y hacer en el mundo; y Geográficas, que son asociadas a la localización, cultura o identidad propia.

Esta crítica amplia e integral, eco-ético-sistémico-relacional, a la condición humana actual, llama la atención sobre nuevas dinámicas relacionales en la sociedad de redes, la autoexplotación y superficialidad, la polarización binaria, intimidad y libertinaje de la data personal, el permanente acecho a la subjetividad de las personas.   Obliga a reflexionar sobre dogmas -de segunda generación- que son un paso al vacío, en el contexto tecnológico y relacional, valórico y ético, que configura nuevas formas de relacionalidad y brechas asociadas.

Muchos somos Banksy. Nos sentimos solidarios e identificados con su arte simbólico, Humanista y su profundo mensaje metafórico. Que se contagie el sentimiento de fraternidad, que se amplifique este pensamiento crítico y solidario. Que cada eslabón asuma su compromiso, para fortalecer una gran cadena universal por el Humanismo, por una vida cada vez más digna y trascendente, con Desarrollo Humano y Cultura de Paz. Unidos en el valor de ver: Todos para uno y uno para todos. ¡Que así sea!

 

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba