Domingo de Ramos marca el inicio de Semana Santa en Calama en medio de un profundo dolor comunitario y llamado a la esperanza en la resurrección.
La celebración presidida por el obispo Tomás Carrasco Cortés en la Plaza 23 de Marzo puso énfasis en el sufrimiento que atraviesa la ciudad, llamando a vivir estos días desde la fe, la oración y la esperanza en la resurrección.

Calama, 30 marzo 2026.- 09:13 am
Con una masiva participación de fieles en cada sector parroquial, la Diócesis San Juan Bautista de Calama dio inicio a la Semana Santa con la celebración del Domingo de Ramos, una de las fechas más significativas del calendario litúrgico, que recuerda la entrada triunfal de Jesucristo en Jerusalén.
En la Plaza 23 de Marzo, la eucaristía de mediodía fue presidida por el obispo Tomás Carrasco Cortés, quien junto a sacerdotes, diáconos y la comunidad, encabezó una liturgia marcada por la reflexión, la oración y un profundo sentido de recogimiento y que estuvo marcada por el dolor que afecta a la comuna en los últimos días.
Durante su homilía, el obispo expresó con claridad el sentir de la Iglesia local ante los recientes acontecimientos que han impactado a Calama y al país, señalando que “estamos comenzando esta Semana Santa con un tremendo dolor que ha envuelto a nuestra sociedad calameña”, destacando que este sufrimiento colectivo invita a vivir con mayor profundidad el misterio de la cruz.
En ese contexto, monseñor Carrasco hizo un llamado a transformar el dolor en un camino de fe y esperanza, asegurando que, así como la pasión conduce a la resurrección, también este difícil momento puede dar paso a una renovación espiritual y social. “Este sufrimiento de las familias, de la comunidad educativa y de toda nuestra sociedad, puede dar brotes de vida nueva en Cristo Jesús”, afirmó.
El pastor diocesano también tuvo palabras de cercanía para las familias afectadas por estos hechos, elevando oraciones por quienes han sufrido pérdidas y por quienes se encuentran hospitalizados, pidiendo consuelo, fortaleza y pronta recuperación. Asimismo, invitó a la comunidad a reflexionar sobre la necesidad de un cambio profundo en la sociedad, especialmente en el ámbito educativo, para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.
Junto con ello, el obispo Carrasco aprovechó de invitar a los fieles a vivir intensamente estos días de reflexión, participando en los distintos oficios religiosos con que la Iglesia revive la pasión, muerte y resurrección del Señor. Entre ellos, destacó la celebración de la Misa Crismal, que se realizará este miércoles desde las 19:00 horas en la catedral de la ciudad, instancia en la que los sacerdotes renuevan sus promesas sacerdotales en comunión con su obispo.

En medio de este escenario, el obispo recalcó que la Semana Santa no es solo una tradición, sino una oportunidad para vivir una relación íntima con Dios, abriendo el corazón a su presencia tanto en la vida personal como en el hogar. En ese sentido, instó a los fieles a hacer de sus casas una “Jerusalén”, donde Cristo pueda habitar a través de la oración, la vida familiar y la fe compartida.



