Por qué el récord del precio del cobre no impulsa el crecimiento en Chile
A pesar de la racha alcista del cobre, que cerró 2025 en US$5,67 por libra, Chile enfrenta un estancamiento que limita el aprovechamiento del precio. Con una producción que lleva dos décadas estancada, el país no logra materializar el potencial de este ciclo favorable, a pesar de la demanda global creciente.

Jueves, 1 enero 2026.-
Por: Jaime Troncoso Ex-Ante
Qué observar. El precio del cobre ha alcanzado niveles récord a finales de 2025, impulsado por un ciclo alcista que ha mantenido una tendencia positiva desde mediados de año.
- El mineral cerró el 31 de diciembre en US$5,67 por libra en la Bolsa de Metales de Londres, un aumento significativo desde principios de año. Esta alza representa una de las rachas más prolongadas desde 2017, con ocho días consecutivos de ganancias solo interrumpida en el último día del año.
- Con un promedio anual de US$4,51 por libra, el cobre se consolidó como una de las principales materias primas al registrar un aumento de 36% en el año.
Una producción estancada. Sin embargo, el panorama para Chile, el principal productor mundial de cobre, no es tan alentador como los precios sugieren.
- A pesar de esta racha positiva, el país enfrenta obstáculos para aprovechar los beneficios que este precio trae.
- La producción minera chilena se encuentra estancada en torno a los 5,5 millones de toneladas de cobre, un nivel que se ha mantenido constante durante las últimas dos décadas.
- Para 2025 en Chile, Cochilco prevé una producción de cobre similar a la registrada en 2024, que fue en torno a 5,5 millones de toneladas, debido a menores volúmenes de producción en algunas operaciones de compañías, además del impacto de incidentes operacionales en faenas estructurales como El Teniente.
- En tanto que para 2026 se proyecta para Chile una producción de 5,6 millones de toneladas, equivalente a un 2,5% más respecto a lo previsto para este año, debido a la normalización parcial de operaciones afectadas este año.
- Cochilco proyecta que la producción esperada de cobre en Chile llegue a 5,54 millones de toneladas en 2034, lo que representa un crecimiento de 5,6% respecto a la producción real de 2023, que llegó a 5,25 millones de toneladas.
- El peak productivo se lograría el año 2027 con 6,07 millones de toneladas de cobre.
Un viento a favor para las cuentas fiscales. El alza del cobre tiene un impacto directo en las finanzas públicas de Chile. De acuerdo con la Dirección de Presupuestos (Dipres), cada centavo de dólar adicional en el precio promedio del cobre implica ingresos extra para el Fisco por US$17 millones a través de Codelco y US$10 millones por parte de las grandes mineras privadas. Otros estudios sugieren que por cada centavo adicional, el Fisco recibe entre US$30 millones y US$60 millones adicionales.
- Bajo el escenario actual, con precios muy por encima del valor de referencia de largo plazo, el próximo gobierno podría enfrentar ingresos extraordinarios del orden de US$2.500 a US$4.000 millones.
- La economista de Libertad y Desarrollo (LyD), Macarena García, destaca que “actualmente la proyección de la Dipres para el precio del cobre efectivo en 2026 es de US$4,35 (según el informe de Finanzas Públicas del tercer trimestre), por lo que, de mantenerse elevado y alcanzar un promedio de US$5 en 2026, se generarían en torno a US$2.300 millones de ingresos adicionales. Si el precio alcanza los US$5,5, los ingresos adicionales serían de US$4.000 millones”.
- No obstante, advierte que “hay que recordar que la regla que rige nuestra política fiscal establece que el gasto no depende del ingreso que genere el precio del cobre efectivo, sino que el de largo plazo, el cual ya está estimado en US$4,38, es decir, muy similar al precio efectivo que la Dipres ya proyectó para el próximo año”.
- Por tanto, “todo ingreso adicional que se genere con el mayor precio efectivo del cobre servirá para financiar el gasto que ya está aprobado y que es coherente con el precio de largo plazo, el cual no se modifica a lo largo de todo el año, generando menos requerimientos de deuda”.
Por qué importa. Chile, al ser el mayor productor de cobre del mundo, depende en gran medida de los ingresos fiscales generados por la exportación de este metal.
- La demanda de cobre sigue siendo robusta, principalmente por la electrificación de la economía global, el auge de las energías renovables y la creciente necesidad de este mineral en la producción de vehículos eléctricos y otras tecnologías verdes.
- Sin embargo, uno de los principales problemas que enfrenta la industria es que la mayor parte de los proyectos mineros en Chile están enfocados en mantener la producción actual, en lugar de expandirla.
- Según la Cochilco, la Cartera de Proyectos de Inversión Minera para el periodo 2025-2034 alcanza los US$104.549 millones, una cifra significativa, pero un 47% de estos proyectos son de reposición, es decir, destinados a reemplazar la capacidad productiva existente. Solo 19% corresponde a proyectos nuevos o greenfield, lo que limita el potencial de crecimiento del sector.
- Entre estos obstáculos destacan las leyes de mineral cada vez más bajas en los yacimientos maduros, lo que incrementa los costos operacionales.
- Además, las complejidades en la permisología ambiental y social, las demoras en la aprobación de proyectos y la oposición de las comunidades locales han contribuido a la desaceleración de la expansión minera.
- A esto se suma la escasez hídrica, que ha afectado a las regiones productoras de cobre, y una regulación que, aunque necesaria para garantizar la sostenibilidad, ha generado incertidumbre y retrasos en los proyectos.
Lo que viene. El precio del cobre podría seguir, de acuerdo a los bancos de inversión internacional, alto durante 2026. Las proyecciones apuntan a un déficit global de cobre para el próximo año, el más grande en los últimos 20 años, según Morgan Stanley.
- La demanda global superará a la oferta en unas 600.000 toneladas en 2026, lo que podría impulsar aún más los precios.
- Citi, por su parte, proyecta que el precio del cobre podría llegar a los US$15.000 la tonelada en un escenario de mayor debilidad del dólar y políticas monetarias más relajadas por parte de la Reserva Federal de EE. UU., lo que impulsaría aún más la demanda.



