Internacional

Arce se da un baño de multitudes y deja pendiente la posesión de su gabinete

Miles de personas festejaron la asunción de Luis Arce a la Presidencia de Bolivia en la plaza Murillo. No se conoce cuándo posesionará a su gabinete

Arce, con el puño en alto, observa el paso de organizaciones sociales por plaza Murillo desde uno de los balcones del Palacio de Gobierno

Bolivia, 9 de noviembre de 2020.-

Poco después de su posesión, Luis Arce, fue trasladado a Palacio Quemado y tras los actos protocolares se apostó en el balcón para presenciar el desfile interminable de indígenas y sectores sociales. Así pasó sus primeras horas como Presidente, bañado en multitudes.

Acompañado del vicepresidente David Choquehuanca y otras autoridades, estuvo aplaudiendo y por momentos bailando al son de la música autóctona de los grupos que formaron parte de la columna de sectores que se trasladaron desde diferentes partes de Bolivia a La Paz.

Entre sus próximas actividades está la formación de su gabinete ministerial. En la tarde circuló una lista de personas que formarían parte de su equipo cercano de colaboradores, la que fue desmentida.

No trascendió hasta la noche ningún nombre de quien o quienes podrían formar el gabinete ministerial, ni tampoco cuándo ocurriría. Solo se tiene certeza de su compromiso de que ninguna exautoridad del gobierno del expresidente Evo Morales formará parte de su administración.

No pudo contener las lágrimas cuando entonaba el Himno Nacional tras su posesión y en algunos momentos de su discurso, sobre todo cuando se refirió a los testimonios que escuchó de sufrimiento. Cuestionó la gestión de Jeanine Áñez, de quien dijo llegó al poder como consecuencia de un golpe de estado.

“Se estigmatizó a los movimientos sociales, a campesinos, indígenas y obreros, se los llamó de salvajes, de sedicioso, de terroristas, se humilló a las mujeres de pollera, se quemó nuestra wiphala”, recordó.

Trazó como su principal desafío la reactivación económica y convocó al conjunto de la población a sumarse a esa tarea que, anticipó, no será fácil ante la grave recesión dejada por la mala administración de Áñez.

Miles de personas, muchas con vestimentas típicas multicolores de tierras bajas y altas, acompañadas con música autóctona o de su región, tuvieron que esperar varias horas para pasar frente al balcón de Palacio Quemado y ver a Arce, quien sobre un traje oscuro y sin corbata lucía los símbolos de mando presidencial.

Por momentos se convirtió el desfile en paso de bailarines. La guardia sindical e indígena resguardaba la seguridad en el kilómetro cero. Las whipalas eran parte ya del panorama, pese a la lluvia.

Fuera de este círculo, hubo incidentes en El Prado, cuadras abajo de plaza Murillo, entre personas que rechazaban la posesión de Arce y otras que apoyaban. La Policía tuvo que intervenir con el uso de agentes químicos pero no pasó a mayores. Un paro cívico en Santa Cruz y protestas antecedieron este acto oficial.

La Policía resguardó los alrededores del epicentro de los actos de posesión que se prolongaron hasta horas de la noche.

También está pendiente el cambio del Alto Mando Militar, que actualmente está bajo el mando del general Sergio Orellana.

Arce anticipó que gobernará desde la Casa Grande del Pueblo y no se conoce cuándo se trasladará a la Residencia Presidencial. (la razón)

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