Macabro crimen de joven maestra genera airada protesta en México

joven maestra asesinda en mexicoMéxico, 15 febrero 2020.-

Manifestantes en Ciudad de México, indignados por el horrible asesinato de una mujer de 25 años, pintaron graffitis el viernes en el palacio presidencial e interrumpieron la conferencia de prensa diaria del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Incluso en una nación acostumbrada a los homicidios desenfrenados y la violencia frecuente contra las mujeres, el caso de Ingrid Escamilla fue particularmente impactante. Las imágenes de su cuerpo desmembrado se filtraron en las redes sociales, causando repulsión, rabia y desesperación.

Se escuchaban los gritos de los manifestantes fuera del palacio mientras los reporteros hacían preguntas al presidente respecto a las medidas para reducir los asesinatos. Una multitud de unas 100 personas, mujeres en su mayoría, pintaron lemas sobre el edificio ornamentado que data del siglo XVI. Otros salpicaron pintura roja en sus puertas.

Una consigna: “No estamos muriendo. Nos están matando”.

López Obrador ha gozado de una gran popularidad al implementar una agenda izquierdista para enfrentarse a los agentes tradicionales del poder de México. Pero muchos consideran que detener la violencia epidémica de la nación es su mayor prueba. Las bandas de narcotraficantes matan impunemente y dejan los cadáveres profanados de sus enemigos como advertencias. Los asesinatos de trabajadoras han sido una plaga en las regiones fronterizas, con muchas desapariciones sin investigar.

En 2019, el primer año de López Obrador en el cargo, los asesinatos en general alcanzaron un récord. El ritmo de las mujeres asesinadas se ha duplicado con creces en los últimos cinco años, mientras que la tasa general de homicidios aumentó un 35% en el período, dijo el fiscal general Alejandro Gertz esta semana. Gertz ha criticado a grupos feministas que dicen que intenta minimizar la violencia contra las mujeres como un fenómeno especial.

Las marchas contra la violencia de género se han vuelto frecuentes en la capital de la nación en medio de informes de violación y acoso sexual en los campus, incluida la principal universidad pública de México, a medida que surgen casos de brutales asesinatos de mujeres.

La muerte de Escamilla ha impulsado a los opositores. La víctima era una maestra asesinada en un complejo de apartamentos en Ciudad de México el sábado. Su pareja de 46 años confesó el asesinato en un video grabado después de su arresto, según medios nacionales. Los medios de comunicación informaron que admitió haberla apuñalado después de una discusión. La mujer presentó una denuncia de violencia contra su pareja en 2019, a quien posteriormente abandonó, según el periódico El Universal.

Las imágenes del cuerpo mutilado de Escamilla se filtraron y se difundieron ampliamente, lo que causó indignación en las redes sociales. Hashtags como #JusticeForIngrid comenzaron a circular y llevaron a la alcaldesa de Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, a solicitar “la máxima condena”.

El viernes por la mañana, las preguntas en la rueda de prensa se centraron rápidamente en lo que el presidente, conocido como AMLO, planea hacer para revertir la tendencia.

López Obrador ha tratado de responder a la creciente preocupación por la violencia de género, pero también se ha puesto a la defensiva al ser consultado sobre el asunto. “Estamos haciendo cosas todos los días para garantizar la paz y la tranquilidad. No estoy metiendo la cabeza en la arena, no estoy evadiendo mi responsabilidad”, dijo.

Después de varias preguntas de los periodistas, López Obrador hizo 10 declaraciones, entre ellas “es una cobardía agredir a las mujeres”, “se tiene que respetar a las mujeres” y “el gobierno que represento se va a ocupar siempre de garantizar la seguridad de las mujeres”.

No se comprometió a tomar medidas específicas para proteger a las mujeres, como la creación de un fiscal especial.