Egipto y ONU intentan parar escalada entre Israel y Yihad Islámica

Egipto y Naciones Unidas intentan parar la escalada de violencia entre Israel y la Yihad Islámica en su segunda jornada de enfrentamiento y en la que hasta ahora han muerto 24 palestinos, seis de estos civiles y entre ellos dos menores.

Viernes, 15 noviembre del 2019.-

La escalada comenzó ayer, martes, por un bombardeo selectivo israelí que mató a un líder de la Yihad Islámica, tras lo que comenzó el lanzamiento de cohetes desde el enclave que, salvo una relativa calma durante la madrugada, no ha cesado desde entonces y ha superado los 360.

El Ministerio de Sanidad de Gaza informó que con los catorce muertos de ayer la cifra en los bombardeos israelíes de represalia escaló hasta los 24, seis de ellos civiles y dieciocho milicianos.

Entre los cinco civiles palestinos muertos ayer hubo dos menores, de 16 y de 8 años, este último falleció junto a su padre y hermano en un bombardeo israelí sobre una carpintería en el este del enclave.

Del total de milicianos, tres pertenecían a las Brigadas de Al Aqsa del partido nacionalista Al Fatah y quince a la Yihad Islámica, incluido el líder del grupo, Bahaa al Ata, que murió en el ataque selectivo junto a su mujer.

En toda la jornada las alarmas antiaéreas prácticamente no dejaron de sonar en las comunidades israelíes cercanas a Gaza, donde una mujer fue levemente herida tras un impacto en su residencia en la ciudad de Ashkelón, y se convirtió así en la tercera israelí en sufrir lesiones como consecuencia de los proyectiles, aunque ningún caso de gravedad.

El Ejército israelí dijo que alrededor del 60% de los cohetes lanzados por la Yihad Islámica cayeron en áreas despobladas, mientras que, de los restantes, el 90% fue interceptado por el sistema de defensa antimisiles Cúpula de Hierro.

El Ejército siguió bombardeando posiciones del grupo islamista, incluyendo una fábrica de proyectiles y un almacén de armas en la residencia de Adam Abu Hadayid, un miliciano de la Yihad Islámica.

Por otra parte, la marina israelí atacó un barco del grupo, «utilizado para entrenamiento para futuros ataques marítimos, así como a un complejo militar», según informó en un comunicado.

Jonathan Conricus, portavoz del Ejército israelí, dijo a Efe que los ataques se centran solo en centros militares que pertenecen a la Yihad Islámica, la única milicia que está disparando hacia Israel: «Las pautas son objetivos militares y minimizar o evitar víctimas gazatíes», pero el grupo islamista «se está escondiendo detrás de civiles».

«Estamos comunicando el mensaje de que por una parte no buscamos una escalada, pero por otra parte estamos preparados para diferentes acontecimientos», aseguró.

Los principales responsables del Ejército, los servicios de inteligencia y el ministro de Defensa y el primer ministro israelí en funciones, Benjamín Netanyahu, se reunieron por la tarde y, en el mismo sentido, dijeron no querer continuar con la escalada pero que «tomarán las medidas necesarias para defender a Israel y a sus ciudadanos».

Además, Netanyahu enfatizó el efecto disuasorio del ataque de este martes contra al Ata: «Los líderes terroristas saben ahora que podemos alcanzarlos en sus escondites con precisión quirúrgica».

El enviado de Naciones Unidas para Oriente Medio, Nickolay Mladenov, declaró que «no hay justificación para ataques contra civiles», en referencia a los disparos constantes desde Gaza, y agregó que «la ONU está trabajando para desescalar esta situación de manera urgente».

Egipto y Naciones Unidas, que han mediado en anteriores escaladas para mantener una tregua que había devuelto una relativa calma en Gaza, continúan con las negociaciones indirectas con las partes para evitar una confrontación mayor.

La franja de Gaza se encuentra bajo bloqueo desde 2007 cuando el grupo islamista Hamás se hizo con su control y, aunque este ha apoyado la respuesta de la Yihad Islámica, hasta el momento no ha participado en el lanzamiento de proyectiles.