Alegatos por Parque Eólico Calama se centraron en dilucidar si el proyecto generará impacto a las comunidades indígenas

Ayer el Primer Tribunal Ambiental escuchó los alegatos en la audiencia de reclamación de Asociación Indígena y Regantes de Chiu-Chiu contra el Servicio de Evaluación Ambiental.

Jueves, 14 noviembre del 2019.-

Los argumentos respecto al posible impacto que podría generar el proyecto Parque Eólico Calama fueron presentados, ayer, en la audiencia de reclamación de la Asociación Indígena y Regantes de Chiu-Chiu, Asachi, contra el Servicio de Evaluación Ambiental, SEA.
La sala del Primer Tribunal Ambiental, conformada por los Ministros Mauricio Oviedo Gutiérrez (Presidente), Marcelo Hernández Rojas y Juan Opazo Lagos, escuchó los alegatos de los abogados de la asociación indígena, del SEA y de la empresa Engie Energía Chile S.A. que se presentó como tercero coadyuvante.
El proyecto fue calificado favorablemente a través de una Resolución de Calificación Ambiental. Sin embargo, las comunidades de la etnia Aymara y Atacameña -miembros de la Asachi- manifiestan que no fueron consideradas sus observaciones y que se sienten afectados por el impacto que el proyecto producirá en su actividad agrícola, el que no solo dice relación con el uso de rutas que utilizan para la comercialización de sus productos, sino también porque se emplazará en una zona en la que se realiza la extracción de barro que usan para la agricultura y para las construcciones de pircas y corrales.
El abogado de la parte reclamante, Manuel Núñez, enfatizó que se excluyó del proceso de participación ciudadana a la asociación reclamante y que “no ha habido correcta ponderación del uso de un camino público que es la Ruta B-165 y del camino y la periferia donde se encuentran depósitos de barro que se usan para fines agrícolas y constructivos; la afectación de vestigios arqueológicos y la falta de información del uso de recursos hídricos”.

En tanto, la abogada del SEA, Tagrid Nadi Saflate indicó que la principal alegación que se le imputa se refiere a que el SEA “no entrega respuesta de observaciones ciudadanas, pero se prescinde de las circunstancias que para considerar debidamente las observaciones ciudadanas necesariamente debe hacerse un análisis de todo el procedimiento de Evaluación Ambiental y no solo de la respuesta formal que entrega la RCA a la observabción pertinente”.

Nadi Saflate argumentó que no existen deficiencias en la evaluación, ya que se consideraron los usos de la Ruta B-1655 no solo para la realización de las fiestas tradicionales; además, que en el procedimiento de Evaluación Ambiental se señaló la zona de extracción de áridos y se refirió a las supuestas imprecisiones a las coordenadas del proyecto que podrían afectar la Evalución Ambiental.
Otro de los alegatos, fue el del abogado de la empresa Engie Agustín Martorell Awad, quien en primera instancia indicó que se debiese rechazar la reclamación por estar fuera de plazo y posteriormente se refirió al fondo afirmando que los organismos técnicos que intervinieron en la evaluacion, validaron el proyecto y enfatizó que la metodología utilizada fue aprobada por los órganos competentes.

Parque Eólico
Se trata del segundo parque eólico de la empresa Engie, que se ubica en la ruta 23-CH que conecta Calama y San Pedro de Atacama, el que consiste en la construcción y operación de un parque eólico que producirá e inyectará al Sistema Interconectado Nacional (SIN) apróximadamente 460 GWh anuales de energía renovable no convencional (ERNC).
La superficie total del proyecto corresponde a 1.789 hectáreas en la que se instalarán 36 aerogeneradores de hasta 4,5 megawatts con una altura de 110 metros y con un diámetro de aspas de hasta 150 metros.
Las obras involucran también la construcción de 21,40 kilómetros de caminos internos, canalizaciones subterránea y construcción de fundaciones para aerogeneradores, entre otras obras.