Harry y Meghan reprimidos por la realeza por contar sus problemas

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Londres, lunes 04 de noviembre, 2019

La realeza británica se rige por un estricto protocolo que proviene de la Reina Madre y éste incluye no quejarse ni airear problemas personales en público.

Los duques de Sussex son, con diferencia, los más cercanos y transparentes de la familia real británica y es que tanto Harry como Meghan no quieren ocultar su estado de ánimo ni sus sentimientos respecto a la exposición mediática que sufren.

Sin ir más lejos, en los últimos meses hemos podido ver a Harry llorando al recordar el embarazo de su esposa o afirmando que demandará a todo medio de comunicación que se entrometa en su intimidad. También hemos visto a Meghan explicando, con los ojos vidriosos, que el acoso de la prensa la supera en un documental.

Todos estos instantes que dibujan una figura mucho más humana de los duques y que, en consecuencia, encanta al pueblo; tiene descontenta a la Reina Isabel II y a los miembros más protocolarios -y arcaicos- de la familia real.

Por este motivo, un consejero de la casa real británica ha declarado a The Mail On Sunday que: “La familia real tiene muy claro que los temas personales que se tengan que tratar, se deben debatir y discutir de puertas para adentro”, es decir, ninguna información debería trascender los enormes muros del palacio de Buckingham.

Evidentemente, estas declaraciones vienen a colación de las manifestaciones sentimentales de carácter íntimo y familiar que llevan haciendo Harry y Meghan a la prensa.

La paradoja es que dicho consejero hable con la prensa precisamente para decirles que no hay que hablar con la prensa, ¿no es eso contradictorio? Si la familia real está enfadada con los duques lo lógico es citarles y decírselo a ellos, no a un medio de comunicación inglés que, obviamente, se hará eco de dicha información.

JOHANNESBURG, SOUTH AFRICA - OCTOBER 02: Prince Harry, Duke of Sussex and Meghan, Duchess of Sussex attend a Creative Industries and Business Reception on October 02, 2019 in Johannesburg, South Africa. (Photo by Chris Jackson/Getty Images)
(Photo by Chris Jackson/Getty Images)

Por este motivo, Harry y Meghan ponen tierra de por medio y, como ya anunciaron, se van una temporada a Estados Unidos con Archie por Acción de Gracias. A desconectar, estar con la familia materna y alejarse de tabloides y protocolos reales demasiado estrictos.

Por lo visto Harry y Meghan son, como en su día lo fue Lady Diana, demasiado modernos para la monarquía y eso aterra a los más veteranos que no están de acuerdo con su transparencia y, sobre todo, que se rigen por la regla de oro de la Reina Madre: “No quejarse jamás, nunca explicar nada y hablar en público solo en contadas ocasiones.”

También los duques de Cambridge, Guillermo y Kate, han hablado muchas veces de sus sentimientos, confesando tanto el uno como la otra los problemas a los que se han enfrentado como padres.

Por poner un ejemplo, la ex dama de compañía de la princesa Margarita, Lady Glenconner, tacha de “basura” la actitud de Harry y Meghan: “Todos esos llantos y empeños en revelar sus sentimientos son basura. La antigua realeza estaba sometida a la misma presión mediática que ellos solo que no se quejaban tanto.”

Desde luego nunca llueve a gusto de todos pero una cosa está clara, si Harry y Meghan quieren cambiar la visión antigua y trasnochada de la familia real británica lo están consiguiendo. Espero que no cedan a las presiones de palacio y sigan siendo ellos mismos, sinceros y cercanos como lo fue Diana de Gales que, precisamente por eso, es todavía hoy la princesa más querida.