Hay 161 familias damnificadas y 4.472 afectadas por los incendios

Los municipios de Roboré, San Ignacio de Velasco y San Rafael son los más perjudicados. De las 161 familias damnificadas, 157 están en Roboré, tres en San Ignacio de Velasco y una en San Rafael.

Trabajo. Un bombero herido es trasladado a un centro de salud. Foto: Gobernación de Santa Cruz

Trabajo. Un bombero herido es trasladado a un centro de salud. Foto: Gobernación de Santa Cruz

 

Bolivia, 6 septiembre de septiembre de 2019

Los incendios en la Chiquitanía, el chaco y el pantanal de Santa Cruz dejaron hasta ayer 4.472 familias afectadas y 161 damnificadas (perdieron vivienda o cultivos), según el último reporte del Gobierno. La cifra de hectáreas quemadas subió a 1,7 millones.

El informe da cuenta que los municipios de Roboré, San Ignacio de Velasco y San Rafael son los más perjudicados. De las 161 familias damnificadas, 157 están en Roboré, tres en San Ignacio de Velasco y una en San Rafael.

En cuanto a las familias afectadas, 2.071 son de San Ignacio, 1.234 de San Rafael, 546 de Roboré, 354 de San José de Chiquitos, 100 de Concepción, 80 de San Matías, 50 de Puerto Suarez, 19 de Carmen Rivero y 18 de Pailón.

La Chiquitanía, el chaco y el pantanal cruceño soportan incendios de magnitud hace 45 días. El Gobierno realiza tareas de sofocación por aire y por tierra con 7.000 efectivos desplazados y 20 aeronaves, entre ellas el Supertanker, el avión cisterna más grande del mundo. Las alcaldías y la Gobernación también concentran sus esfuerzos para apagar las llamas con voluntarios.

Dentro de la población afectada hay 41 heridos, 21 de ellos pertenecen a San Ignacio, 11 a Roboré, 6 a Concepción, 2 a Puerto Suarez, 1 a San José de Chiquitos, según el informe del Gobierno. No hay reportes de muertos.

El documento también precisa que son 6 viviendas destruidas: 1 en San Matías, 1 en San Ignacio, 3 en Roboré y 1 en San José de Chiquitos. El ministro de Defensa, Javier Zavaleta indicó hasta la anterior semana que eran 8 casas que serán reconstruidas una vez que se apaguen todos los focos de calor.

Respecto al territorio afectado, la cifra aumentó de 1,266.190 (hasta el domingo) a 1,718.988 de hectáreas (ha) quemadas. De esta última cifra, 713.137 son bosques y 1,005.851 son pastizales y otras formaciones vegetales, aseguró el Gobierno nacional.

La Gobernación de Santa Cruz coincidió con los 1,7 millones de ha quemadas, pero aseguró que el 71% son bosques y áreas protegidas. En tanto que la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN), con información de satélites, sostuvo que son 2,1 millones de ha, pero no especificó las áreas.

Los focos de calor persisten en los 15 municipios de la Chiquitanía pero en menor magnitud, con excepción de Concepción por los vientos y el calor. Precisamente Enrique Bruno, director del Comité Operativo de Emergencia Departamental (COED), advirtió que hay alerta por vientos el fin de semana.

Alistan 5 acciones postincendio para la Chiquitanía

La reforestación y las cosechas de agua son dos de las cinco acciones postincendio que alista el Gobierno para recuperar la Chiquitanía, tras la afectación de más de un millón de hectáreas (ha) por los incendios.

El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, indicó el martes en radio Patria Nueva que una tarea inmediata será la reforestación cuando y donde sea posible. La segunda, un estudio de los daños a la biodiversidad para conocer el impacto del incendio en la fauna y la flora.

La tercera acción será  una intervención social para identificar comunidades con pérdidas en cosechas y ganado, para ello se desarrollará un programa orientado a restablecer el agua potable en poblaciones, señaló Quintana.

Un cuarto aspecto es   trabajar estrategias para cosechas de agua, con lo que se mejorará los bebederos de los animales y ayudará no solo en  eventos de incendios, si no en época de sequía.

La quinta labor será trabajar en las capacidades de respuesta inmediata en las comunidades ante incendios y sequía, con sistemas de alerta temprana.

Actualmente, los focos de calor redujeron significativamente pero aún no pueden ser apagados en su totalidad.

Fuente: La Razón