Brasil, Venezuela y Bolivia son los países con mayor cantidad de incendios en la región

La NASA revela que alrededor de 74.000 incendios forestales se registraron hasta este miércoles en la región amazónica durante los primeros ocho meses de 2019, un 83% más que el año pasado.

Miles de hectáreas fueron reducidas a cenizas en Brasil. Foto: Twitter

Miles de hectáreas fueron reducidas a cenizas en Brasil.

Viernes, 23 de agosto de 2019

Los incendios que devoran la Amazonía en Sudamérica generan alarma en el mundo entero por la devastación de áreas de vegetación y fauna en la región con cifras sin precedentes; de hecho, reportes oficiales señalan que se produjo un incremento del 83% con respecto a 2018. Los países más afectados son Brasil, Venezuela y Bolivia, aunque en el país llanero los focos son principalmente en zonas no selváticas.

El centro de investigación espacial de Brasil (INPE), dependiente del ministerio de Ciencia, Tecnología, Innovaciones y Comunicaciones de ese país, certificó que el ranking regional de incendios por país lo encabeza Brasil, seguido por Venezuela y Bolivia.

El reporte del INPE, que fue corroborado por la NASA, revela que alrededor de 74.000 incendios forestales se registraron hasta este miércoles en la región amazónica durante los primeros ocho meses de 2019, un 83% más que el año pasado en el mismo periodo.

El Fondo Mundial para la Vida Silvestre (WWF, por sus siglas en inglés) culpa a la desforestación de este incremento y no a las sequías que azotan a estos territorios.

Incremento de agosto a octubre

El Observatorio de la Tierra que opera la NASA monitorea con satélite desde 1980 la actividad del fuego en el planeta y en uno de sus últimos informes revela que los incendios en bosques tropicales sudamericanos se acrecientan siempre entre agosto y octubre debido a la “limpia” de zonas boscosas para evitar que la vegetación invada espacios ya desforestados.

  • Imagen satelital que muestra los incendios en la Amazonía. Foto: CNN

350.000 hectáreas quemadas en el Chaco sudamericano

Las últimas informaciones que emanan del Sistema de Alerta del Pilcomayo revelan que hasta el momento más de 350.000 hectáreas en el chaco sudamericano se vieron afectadas por la ola de quemas y de mayor magnitud ambiental que otros desastres como las inundaciones de 2018 del Pilcomayo.

Emergencia en Brasil

Los datos del INPE marcan que se han detectado en la zona del Amazonas brasileño más de 74.000 incendios entre enero y agosto de esta gestión, la cifra más alta desde que se comenzaron a acopiar registros en el año 2013. Miles de hectáreas en los estados de Rondônia, Amazonas, Pará y Mato Grosso se perdieron

Bolsonaro en el ojo de la tormenta

Ambientalistas atacaron al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, por sus políticas sobre el clima. Científicos arremeten y señalan al mandatario como el causante por sus medidas en pos de favorecer el desarrollo sobre la conservación de la naturaleza. Entretanto el presidente descartó esas acusaciones y culpó a los medios de atentar contra los intereses de desarrollo de su país.

  • Focos de incendios en la Amazonía que comparten Brasil y Bolivia. Fuente: AFP

Paraguay sufre por pérdidas

Autoridades paraguayas informaron que entre el martes y miércoles más del 70% de las 14.000 hectáreas de la Reserva Biológica Tres Gigantes se han reportado como quemadas debido a los incendios forestales por los focos originados en el Cerro Chovoreca.

  • Incendios en Paraguay. Infografía: ABC Digital

En Bolivia se reactivan incendios y se lamentan mermas

Tres grandes incendios se reactivaron este miércoles en la Chiquitania y se refuerzan las tareas para sofocarlos por tierra y aire. Pese a que no se emitieron reportes oficiales sobre pérdidas se cree que hasta ahora más de 500. 000 hectáreas fueron arrasadas por el fuego.

Urgen a tomar acciones conjuntas

La Defensora del Pueblo, Nadia Cruz,  expresó este jueves su preocupación por las consecuencias por los incendios forestales que también afectan regiones de Brasil, Paraguay y Perú, por lo que planteó la necesidad de que los países afectados puedan encarar acciones urgentes y de manera conjunta para paliar las consecuencias.