Gobierno rectifica leyes para el trabajo privado que causan malestar en Cuba

La Habana – Cuba, 6 diciembre del 2018.-

En un inesperado golpe de timón, el gobierno cubano modificó el miércoles algunas normas para el trabajo privado que debían entrar en vigor el 7 de diciembre, que según los expertos frenaban esas actividades.

Las autoridades han tratado de explicarlas por varias vías, pero aún hay mucho desconcierto y recelo, poco después de que concluyera el debate popular del proyecto de una nueva Constitución, que reconoce por primera vez a la pequeña empresa privada y el papel del mercado.

“Limitan mucho la actividad por cuenta propia, mucho mucho (…) un golpe demoledor, creo yo, para una enorme cantidad de personas”, declaró a la AFP el abogado Julio Antonio Fernández.

El problema afecta a casi 588.000 trabajadores por cuenta propia (TCP), el 13% de los ocupados, de cuyos ingresos dependen al menos un millón y medio de personas, en una población de 11,2 millones.

La aplicación de las medidas se produce en momentos de estrechez económica, cuando el crecimiento no parece superar el 1,1% y el Estado se muestra particularmente interesado en atraer inversión extranjera.

“Vemos que el presidente (Miguel) Díaz-Canel va a seguir con una senda de transformaciones graduales, pero que en esencia no tocará la columna vertebral del sistema centralizado y el monopolio de la empresa estatal”, dijo a la AFP el economista cubano Pavel Vidal, de la Universidad Javeriana de Colombia.

– Una licencia per cápita –

Son 20 normas jurídicas publicadas el 10 de julio para entrar en vigor 150 días después, el 7 de diciembre.

Las normativas introducen cambios para un mayor control y organización del trabajo privado, tocan los impuestos, la contratación de fuerza de trabajo, limitan el alcance de cada actividad (123 en total) y fijan nuevas contravenciones.

Las más significativas, en las que se limitaba a una licencia por persona y se fija la obligatoriedad de tener una cuenta bancaria fiscal, fueron anuladas y rectificadas.

“Las personas naturales pueden ser autorizadas a ejercer más de una actividad, siempre que cumplan lo regulado para el ejercicio del trabajo por cuenta propia”, dispuso la ministra de Trabajo y Seguridad Social, Margarita González, en una resolución publicada en la Gaceta Oficial este miércoles.

Otra modificación concierne a la obligatoriedad de una cuenta bancaria fiscal. La ministra de Finanzas y Precios, Meisi Bolaños, derogó esa disposición “en aras de evitar dispersión legislativa”, según el texto publicado en la Gaceta Oficial.

Bolaños explicó a la televisión que la cuenta será obligatoria para seis actividades: servicio en restaurantes, cafeterías y bares; recreación; arrendador de vivienda y habitaciones y servicios de construcción, lo que afecta a unas 80.000 personas, el 13% de los privados.

Son “actividades complejas en su operación, no solo porque generan altos ingresos, sino porque también generan gastos”, añadió.

Dijo que la apertura y operación de esas cuentas será “gradual” y que en ellas el titular sólo reflejará las operaciones mercantiles de su negocio, pudiendo tener otras cuentas bancarias personales, independientes

Las medidas buscan evitar la evasión fiscal e impedir el enriquecimiento personal, pero aumentan los requisitos burocráticos.

El delicado tema de la concentración de la riqueza está presente en los documentos programáticos de las reformas económicas, aprobados por el gobernante Partido Comunista (PCC, único) y el Parlamento.

También está en el texto de la nueva Constitución, que será aprobada en referendo el 24 de febrero. Pero la realidad se impuso: se acepta a regañadientes el enriquecimiento lícito, pero no la concentración de la propiedad.

El abogado Fernández opina que esa limitación de la propiedad debe ser más explícita en el texto constitucional.

“Está bien si es más explícito, si no se afecta al sujeto económico que quiere ir hacia adelante, que quiere avanzar, que quiere progresar”, sostiene.

– “Dicen que habrá inspectores” –

“Ahora no puedo darle desayuno ni almuerzo a los huéspedes, solo cama. Eso es menos dinero que me entra”, dijo a la AFP Estrella Rivas, quien alquila habitaciones en el céntrico barrio de El Vedado.

¿Y cómo se puede controlar eso? “No sé. Dicen que habrá inspectores que le preguntarán a los turistas”, señala Rivas.

Sin embargo, la viceministra de Trabajo y Seguridad Social, Marta Feitó, se refirió a “malas interpretaciones” de algunas disposiciones, como la que señala que el arrendador de habitaciones no puede ofrecer servicio de alimentos a sus clientes.

“Se puede dar el servicio de alimentación” dijo, “pero se requiere una licencia sanitaria que otorga en ministerio de Salud Pública”.

El politólogo y economista Esteban Morales se plantea en dos artículos que como en Cuba al trabajo privado se le imponen “tantas restricciones, regulaciones y trámites burocráticos”, eso “tiene a casi todos en la incertidumbre de si de verdad lo queremos o no en nuestra economía”.