Elecciones en Estados Unidos: primeros resultados indican que los republicanos y Donald Trump resisten el empuje de los demócratas

estados

Washington (EE.UU.), miércoles 07 de noviembre, 2018

Los primeros resultados indican que no habrá un tsunami azul a favor de los demócratas en las elecciones de mitad de período de este martes en Estados Unidos.

Si bien Donald Trump no estaba en las papeletas, estos comicios se presentaron como un referendo de su labor como presidente del país.

Pese a que los demócratas parece que recuperarán el control la Cámara de Representantes que perdieron en 2010, el Partido Republicano probablemente mantendrá la mayoría en el Senado.

La mayoría de los colegios electorales ya cerraron, aunque el conteo de votos sigue adelante y por tanto los datos son todavía preliminares.

  • Demócratas y republicanos buscan los votos para tener el control de las dos cámaras del Congreso, el cual tiene un papel clave en el futuro del gobierno de Trump.
  • Jóvenes votan en Venice Beach, Los ÁngelesDerechos de autor de la imagenAFP
Algunas personas pudieron votar incluso en la playa.

Los resultados preliminares de las elecciones estadounidenses de mitad de período empiezan a dejar varios puntos en claro.

1. El resultado más evidente: el país está más dividido que nunca. Después de dos años en el poder, Trump ha vuelto a conseguir un apoyo masivo de una parte del país, mayoritariamente rural, blanca y conservadora. La otra mitad del país, urbana, multicultural y liberal, también salió a votar masivamente en su contra. No hay un ganador claro en esta elección.

2. Si, como parecen indicarlo los resultados preliminares, se confirma la toma de la Cámara de Representantes por los demócratas, esta impresionante polarización se reflejará en las instituciones estadounidenses. Trump no podrá pasar una sola nueva ley de importancia en el resto de su período hasta las elecciones presidenciales de 2020, pues los demócratas bloquearán cualquier iniciativa en el congreso.

3. Pero tampoco se materializó el sueño demócrata de una “ola azul”, una especie de contra-revolución demócrata contra el fenómeno de Trump. En ese sentido las elecciones son una gran desilusión para el liberalismo estadounidense.

4. De cara a las elecciones presidenciales de 2020, los indicios apuntan a unos comicios muy competidos. Trump sigue desatando la ira de mitad del país, pero continúa siendo una locomotora electoral pese a dos años de oposición acérrima por los demócratas.

5. Si se confirma que la Cámara queda en manos demócratas, la cantidad de investigaciones contra Trump impulsadas desde la legislatura en los próximos dos años será apabullante, lo que hará todavía más caótico el ritmo de gobierno del ocupante de la Casa Blanca.

6. En ciertas partes del país tradicionalmente republicanas, parece haber un movimiento gradual hacia el Partido Demócrata. Texas parece ser el caso más notorio. En el segundo estado más grande del país, el aspirante demócrata Beto O Rourke consiguió montar una competencia seria al republicano Ted Cruz, algo que hace unos años habría sido impensable. Incluso con una derrota apretada, O´Rourke parece haber demostrado que Texas ya es un campo de batalla, no un coto exclusivo de los republicanos.

7. La hegemonía republicana de Miami, que por muchos años fue la máquina política más poderosa de los latinos en Estados Unidos, ha quedado malherida. Dos de los tres cubanos republicanos que representaban a Miami en la Cámara perdieron las elecciones. La anomalía de Miami parece ceder y acoplarse a lo que pasa en el resto del país, donde las zonas con mayoría hispana votan abrumadoramente por los demócratas.

8. Donald Trump sigue siendo imparable en las zonas rurales del país y en el sur conservador de Estados Unidos. También, de modo importante, varios candidatos que lo seguían ganaron en la zona del “midwest“, el corazón industrial del país, la misma zona que le dio la presidencia en 2016. Lo que lleva a predecir, una vez más, que el fenómeno de Trump goza de buena salud, y su candidato estará más que dispuesto a buscar la reelección en 2020.

“Estamos muy cómodos donde estamos”, le dijo la portavoz de la Casa Blanca Sarah Sanders al canal conservador Fox News.

Sanders sugirió a los votantes que pongan atención en las contiendas en las que Trump intervino con mítines de campaña, incluida su participación en Tennessee donde la republicana Marsha Blackburn está cerca de ser declarada victoriosa.

Sanders prevé que este miércoles “gran parte del crédito vaya al presidente, que hizo campaña por ellos”.

La portavoz también le dio crédito a Trump por ayudar a asegurar la victoria para el Senado del republicano Mike Braun en Indiana al celebrar allí un acto de campaña.

Si los republicanos logran mantener el control de las dos cámaras, estarán en posición de impulsar la agenda del presidente Trump en la segunda mitad de su mandato.

Pero si los demócratas se hacen con la mayoría en la Cámara de Representantes podrán bloquear los planes de Trump.