Jefa de Estado conmemoró el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes

En el Palacio de La Moneda, la Mandataria valoró que este credo “va más allá de ser la manifestación de la fe de una amplia parte de nuestras familias. Ellas, dentro de cada uno de los distintos templos, construyen un espacio de comunidad, de valores comunes, de apoyo y de anhelos de bien para nuestra tierra. Es eso lo que reconocemos y celebramos una vez más hoy”.

aim_3065-660x440Santiago, 01 noviembre del 2017.-

En el Patio de Las Camelias del Palacio de La Moneda, la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, junto a los ministros de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre; de la Secretaría General de la Presidencia, Gabriel de la Fuente; de la Secretaría General de Gobierno, Paula Narváez; y de Desarrollo Social, Marcos Barraza, conmemoró esta mañana el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, que recuerda los 500 años desde que Martín Lutero dio inicio a la Reforma Protestante, al clavar sus 95 tesis en la Iglesia de Todos los Santos de Wittemberg. El día fue establecido como feriado en 2008, durante el primer gobierno de la Mandataria.

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A esta medida impulsada a favor de este culto, se suma la creación de la Oficina Nacional de Asuntos Religiosos (ONAR) en el año 2007, dependiente del Ministerio Secretaría General de la Presidencia; el Proyecto de Recuperación del Patio de los Disidentes en el Cementerio General de Santiago, como reconocimiento a los aportes del protestantismo evangélico en la formación del Estado, que data de enero de 2010; y la ordenanza de febrero de 2015 del Ministerio de Vivienda y Urbanismo para regularizar la ocupación por parte de las Iglesias Evangélicas de inmuebles de propiedad de los SERVIU, transfiriéndose gratuitamente a los ocupantes, siempre que los bienes cedidos sean destinados a servicios comunitarios, como es el caso de los templos evangélicos.

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En su intervención, la máxima autoridad del país señaló: “que estemos reunidos hoy en este espacio para celebrar el Día de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, es una muestra de cómo las puertas de nuestra institucionalidad están abiertas y acogen a todas las expresiones ciudadanas inspiradas en el respeto a los demás”.

Igualmente, destacó que “el valor de las Iglesias Evangélicas y Protestantes va más allá de ser la manifestación de la fe de una amplia parte de nuestras familias. Sin duda que es una manifestación de la fe de muchas familias, pero es más allá también: es también, porque ellas, dentro de cada uno de los distintos templos, construyen un espacio de comunidad, de valores comunes, de apoyo y de anhelos de bien para nuestra tierra. Es eso lo que reconocemos y celebramos una vez más hoy”.

La Jefa de Estado afirmó que el legado del protestantismo en nuestro país ha ido ganándose un espacio desde los albores de nuestra vida republicana, a través de hitos que son parte de nuestra historia, como la creación del Cementerio Disiente en el cerro Panteón de Valparaíso y la del Patio de los Disidentes en lo que hoy es el Cementerio General de Santiago, en 1854. Asimismo, con la dictación de las leyes laicas, la separación iglesia-Estado de la Constitución de 1925 o Ley de Culto de 1999.

“Chile protege la libertad religiosa de sus habitantes en un plano de igualdad y respeto. Porque hemos logrado que los valores de los distintos credos religiosos, y también de quienes no profesan ninguno, convivan en el espíritu de la amistad cívica. Así debe seguir siendo, porque hemos aprendido que la expresión respetuosa de las convicciones le hace bien a nuestra Patria, y nos enriquece como sociedad”, sostuvo la Gobernante.

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En esta línea, valoró que nuestra institucionalidad ha abierto espacios para que la fe protestante pueda llegar a los distintos espacios de nuestra cotidianeidad y puso como ejemplos de ello la existencia de una capellanía evangélica en La Moneda, las capellanías en las Fuerzas Armadas, de Orden y Seguridad, en las cárceles, en hospitales y centros de salud, entre otras.

Finalmente, la Presidenta Bachelet enfatizó que “el diálogo democrático entre las personas ha sido el entramado que ha sostenido a nuestro país, y en él nos apoyamos para hacer de Chile una sociedad más abierta, respetuosa y protectora de las personas, particularmente las más vulnerables. El espacio público es por definición el espacio común que nos hemos dado como ciudadanía, y en él las expresiones de intolerancia no tienen cabida, porque todas las personas somos parte de él”.