O.J. Simpson: una serie revela nuevas pruebas e hipótesis sobre su polémico caso

Se estrenará en Latinoamérica en febrero y promete nuevas evidencias. El ex jugador de fútbol americano, hoy en prisión por robo a mano armada, protagonizó uno de los episodios policiales más cautivantes de la historia norteamericana.

O.J. Simpson, ex jugador de fútbol americano

O.J. Simpson, ex jugador de fútbol americano

O.J. Simpson, ex jugador de fútbol americano, actor de cine, presentador de televisión y protagonista de la persecución criminal más famosa -los noticieros cubrieron en directo, desde helicópteros, la carrera del Ford Bronco blanco en el que huía de la Policía de Los Angeles (LAPD)- es el prisionero 1027820 del Centro Correccional Lovelock, en Nevada. No está allí por el motivo que lo hizo intentar ese escape, el homicidio de su esposa Nicole Brown y el amigo de ella Ronald Goldman el 12 de junio de 1994. En uno de los juicios penales más difundidos y discutido en el mundo, Simpson fue exonerado el 3 de octubre de 1995.

El recluso 1027820 que este año podría salir en libertad está en Lovelock porque en septiembre de 2007 fue arrestado en Las Vegas acusado de robo a mano armada, coacción y secuestro, y al año siguiente recibió una condena de 33 años, con un mínimo de nueve años en cárcel efectiva.

Pocos recuerdan ese incidente. En la memoria colectiva, Simpson reveló una trama de homicidio, violencia doméstica, celebridad y racismo. Luego de que el jurado penal lo dejara libre —formado mayoritariamente por afroestadounidenses— un jurado civil —formado mayoritariamente por blancos— lo condenó a pagar una indemnización millonaria a las familias Brown y Goldman.

Al día de hoy este sigue siendo un caso abierto: nadie ha sido condenado por los homicidios. Creo que esto pesa sobre la mente de todos”, dijo el sargento de policía de Rhode Island (RISP) Derrick Levasseur, uno de los investigadores que participó en la serie O.J. Simpson: la evidencia, que en febrero presentará en Latinoamérica una nueva hipótesis sobre el caso.

William Dear junto a Derrick Levasseur y Chris Mohandie.

William Dear junto a Derrick Levasseur y Chris Mohandie.

Una prueba desconocida: un cuchillo que no se conoció durante el juicio de 1994.

Un testigo probable de que hubo otra persona en el lugar de los crímenes.

Una persona que no fue interrogada en su momento pero podría convertirse en sospechoso.

En el laboratorio forense, la funda del cuchillo que puede haber sido el arma homicida.

En el laboratorio forense, la funda del cuchillo que puede haber sido el arma homicida.

Un misterio nunca resuelto

Los hechos que dejaron dos cadáveres en una casa salpicada de sangre fueron objeto de escrutinio en otras series, que cubrieron lo que se llamó “el juicio del siglo”: The People vs. O.J. Simpson: American Crime Story, de FX, fue nominada a 22 premios Emmy; ESPN hizo un documental, O.J.: Made in America. Pero ninguna de las dos perspectivas presenta la de esta nueva docuserie: que hubo aspectos que la investigación policial pasó por alto y que hoy existe nueva tecnología para reevaluar las pruebas de hace más de veinte años atrás. Inclusive poco después de la exoneración penal de Simpson, aparecieron fotos de él con un calzado que dejó marcas de sangre en la escena del crimen: eso influyó en que el juicio civil resultara en su contra.

O.J. Simpson: la evidencia muestra a Mohandie y a Levasseur en cooperación con un investigador privado de Dallas, William Dear, quien nunca dejó de indagar en el caso y reunió elementos que serían pruebas nuevas para hacer justicia por la pérdida de la vida de la mujer que se había separado de Simpson por violencia doméstica y su amigo. También aparecen el laboratorista forense Henry Lee, quien estudió el cuchillo y la funda donde fue guardado, y el testigo presencial Kato Kaelin, que en el juicio original dio testimonio contra Simpson.

Nicole y O.J. Simpson, antes del divorcio. Él fue exonerado en el tribunal penal, pero no en el civil, por su asesinato.

Nicole y O.J. Simpson, antes del divorcio. Él fue exonerado en el tribunal penal, pero no en el civil, por su asesinato.

En 1994 Mohandie fue parte del equipo de negociación: “Estuve en la puerta, ayudando a detenerlo y a sacarle el arma con la que se apuntaba debajo del mentón”, dijo el psicólogo de LAPD. “Eso me dio una perspectiva diferente: cumplía con mi trabajo entre cientos de personas y con los medios presentes”. La idea de la serie lo atrajo porque planteaba la posibilidad de que “quizá se pudiera dar algún cierre a las partes involucradas y a la comunidad en general”.

Esa es una de las cuestiones centrales del interés del caso Simpson: nunca dejó de atraer al público mundial —la serie se dará en 130 países, Argentina (6 de febrero), México (9 de febrero), Brasil (22 de febrero) y Colombia (2 de marzo) entre los de América Latina— porque permanece como un misterio irresuelto.

Levasseur es, se diría, público nuevo: “Yo tenía 10 u 11 años cuando ocurrieron los hechos. No estuve expuesto al juicio y a la investigación en el momento en que ocurrían. Es cierto que escuché sobre lo que pasó: es una historia realmente cautivante. Pero nunca analicé la evidencia real. Cuando me involucré, lo hice como lo haría con cualquier otra investigación: creo que eso me proporciona una perspectiva interesante”.

Los investigadores revisaron las actuaciones originales, entre ellas el automóvil Bronco en el que Simpson intentó huir de la policía.

Los investigadores revisaron las actuaciones originales, entre ellas el automóvil Bronco en el que Simpson intentó huir de la policía.

Nuevas pruebas, nuevas hipótesis

En el primer capítulo de O.J. Simpson: la evidencia, Mohandie, Levasseur y Dear revisan la investigación que realizó LAPD y analizan el arma que podría ser una nueva prueba que reabriera el caso de las muertes pendientes de respuestas, un cuchillo. El arma apareció en 1998, cuando el caso contra el famoso ya era cosa juzgada, cuando se demolió la propiedad donde sucedieron los hechos.

“Hubo pruebas que se dejaron fuera por una variedad de razones”, dijo Mohandie. “La tarea es explorar y responder preguntas que podrían estar relacionadas con la verdad, los temas que no se exploraron antes”. El problema es que, dado que no se incorporó como prueba a la investigación, el cuchillo no se conservó según las reglas de la cadena de custodia, y en caso de que apuntara a un asesino que no fuera Simpson —es decir, que permitiera un nuevo juicio— se podría objetar.

El juicio de Simpson atrajo la atención de los medios del mundo

El juicio de Simpson atrajo la atención de los medios del mundo

“Probablemente no podría utilizarse en un juicio como la única pieza de prueba”, reconoció Levasseur. Pero sí en caso de que hubiera otros elementos, como la confesión de una persona que no haya sido juzgada por la muerte de Brown y Goldman. “En todo caso sería negligente de nuestra parte no analizar el tema —agregó el sargento de RISP—. Si existiera la posibilidad de confirmar que esta arma estuvo de algún modo involucrada con los homicidios, como investigadores es nuestra responsabilidad que el público tenga esa información”.

Levasseur se refirió a las críticas a la actuación policial, que en su momento hablaron de racismo. “Hay muchos cargos sobre cómo la policía, la fiscalía y también la defensa manejaron el proceso. Hay muchos conceptos erróneos sobre lo que realmente sucedió”. Para despejarlos, los protagonistas de la serie hablaron con el investigador principal del caso, Tom Lange: “Recorrimos con él la evidencia y así pudimos clarificar algunas ideas equivocadas. Desde mi entendimiento, LAPD realmente no cumplió con su tarea y echó a perder muchas cosas: esa es una de las razones por las que OJ fue absuelto“.

La portada de Los Angeles Times con la noticia que conmocionó a los Estados Unidos

La portada de Los Angeles Times con la noticia que conmocionó a los Estados Unidos

El cuchillo sirvió para interpretar la prueba física de otro modo, pero también para indagar en “las motivaciones personales” —agregó Mohandie— de los sospechosos y de los que podrían ingresar en esa categoría a partir del hallazgo. “Teorías alternativas que exploramos sobre lo que pudo haber sucedido esa noche. Exploramos parte de esto en nuestras preguntas con algunas partes involucradas, testigos. Fue emocionante tener esta información”.

El papel de un hijo de O.J. Simpson

La serie explora nuevas hipótesis sobre el caso, tanto para discutir el papel de O.J. Simpson como el de otros sospechosos.

La serie explora nuevas hipótesis sobre el caso, tanto para discutir el papel de O.J. Simpson como el de otros sospechosos.

Durante la investigación que documenta la serie aparecieron otros datos, dijo Levasseur. “Hay cosas que examinamos originalmente y que dieron un giro de 180 grados sobre la base de algo que nos enteramos, razón por la cual tuvimos que tomar un camino diferente. Hay un testigo que se acercó, al que investigamos y entrevistamos e incluso sometimos al detector de mentiras“.

Desde el segundo capítulo se plantean algunos de esos nuevos caminos: por ejemplo, se cuestiona si Simpson estuvo involucrado en los homicidios o hubo otro responsable. Lee revisó detalles incongruentes de la primera investigación —entre ellos, un segundo juego de pisadas que dejaron sus huellas de sangre en el lugar— y Mohandie y Levasseur estudiaron las coartadas de distintas personas que podrían haber sido de interés para la causa. Simpson negó haber cometido los asesinatos, pero dijo que si lo hubiera hecho, no podría haber actuado solo.

“Hubo información que no estuvo disponible en el momento de los hechos, que se relaciona con teorías alternativas que surgieron desde entonces”, dijo Mohandie. “Por ejemplo, Jason Simpson, el hijo de OJ, no fue entrevistado en ese momento. Había razones. Pero al mismo tiempo tanto Derrick como yo nos preguntamos si aun así no se debería haber hecho. Cuando hay familiares del primer grado de consanguinidad en un crimen importante, sea que se los considere sospechosos o no, en general se los entrevista. Si no existe otra razón específica, al menos para arrojar luz sobre la dinámica familiar de ese momento”.

Ronald Goldman estaba en la casa de Nicole Simpson y también fue apuñalado esa noche de junio de 1994.

Ronald Goldman estaba en la casa de Nicole Simpson y también fue apuñalado esa noche de junio de 1994.

Kaelin, uno de los testigos más famosos del juicio original, dialogó también con los protagonistas de la serie. Pero es el surgimiento de un potencial testigo presencial nuevo lo que despierta revelaciones y alternativas posibles a la explicación de lo que sucedió, y para confrontar su verosimilitud O.J. Simpson: la evidencia muestra entrevistas a la hermana de la mujer asesinada, Tanya Brown, y al padre de la segunda víctima, Fred Goldman.

“Después de entrevistarlos y de entender cuál es su mirada hoy me sorprendió que, si bien siguieron adelante con sus vidas, todavía desean un cierre del caso”, dijo Levasseur. “Fue un factor de motivación para mí. Porque muy profundamente dentro de mí sentí que si la gente directamente relacionada sigue buscando una resolución es porque todavía hay algo que seguir buscando“.

El efecto CSI

O.J. Simpson cumple una condena en Nevada por delitos no relacionados con el homicidio de su ex esposa. Podría salir en libertad condicional durante 2017.

O.J. Simpson cumple una condena en Nevada por delitos no relacionados con el homicidio de su ex esposa. Podría salir en libertad condicional durante 2017.

El caso Simpson es un hecho social del siglo XX. Combina un homicidio brutal (Nicole Brown fue golpeada antes de ser degollada; su amigo Ron Goldman también fue apuñalado) con un proceso de justicia muy cuestionado (Simpson no fue hallado culpable en sede penal, pero sí en sede civil). También una serie de elementos que hablan del racismo al tratar la tragedia en un matrimonio mixto, las reiteradas denuncias de violencia doméstica por las cuales la pareja se había disuelto un año y medio antes y el factor de la celebridad —incluso un Kardashian, Robert, se involucró al leer una carta de su amigo Simpson, mientras él huía por la Interestatal 405— que hizo que doce cadenas de televisión pusieran helicópteros al servicio de la cobertura, y llevó el caso a los titulares de los diarios del mundo.

“Fue el primer gran caso en el cual el escrutinio de los medios fue una parte enorme de la comunicación sobre lo que sucedía con la prueba”, dijo Mohandie. “Se tomó lo que sucedía en una investigación y en una sala de tribunal y se lo sacó a la luz para que el mundo entero lo viera. Fue el comienzo del efecto CSI, que impactó en el público en general y en los potenciales jurados”.

CSI, Crime Scene Investigation, es una de las muchas ficciones televisivas que popularizaron los recursos forenses que se aplican en la investigación en la escena de un crimen. “Las personas ahora están mucho más educadas al respecto y tienen expectativas más altas sobre lo que debería ser la evidencia. Miran estos programas y saben lo que debería y no debería hacerse. Conocen sobre delitos“, agregó. “El efecto de los medios empezó con este caso y sigue hasta nuestros días”. Otra razón, según el psicólogo forense, para volver a la investigación original y tener en cuenta los desarrollos que surgieron desde entonces en el controvertido caso Simpson.